Es en las noches de insomnio donde mi corazón porta alas para hacerse suicida.
Las despliega, en todo su halo de esplendor divino, se alza en lo alto,
y tan pronto ha logrado el vuelo, cae en picada hacia el suelo..
un suelo nebuloso...
Se ahoga en un mar de aguas turbias...de lágrimas y rimel .
O tal vez, no muere al caer, quizá muera en la locura de la insignificante noche,
con su imponente luna y espíritus curiosos.
O tal vez, duerme y no muere
yase en el silencio para levantarse y yaser, una y otra y otra noche, eternamente en las tinieblas...
